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Confesiones que no haré (al menos no de frente)

Continuamente estoy pensando en frases que me gustaría decirle a unas y a otras personas, y como no me atrevo a hacerlo en persona decidí hacer este ejercicio a través del blog. Como sabrán algunos tiendo a escupir todo lo que pasa por mi mente por eso mejor las escribo y me evito algunos problemas o pláticas eternas. En realidad son estupideces, así que no intenten adivinar cuál frase va con qué persona, hay algunas que aplican para varios. - ¿Qué te hizo pensar que seguimos siendo amigas? - De verdad me da una flojera inmensa tu novio - Me matas de hueva y no quiero volver a salir contigo - Creo que si te casas con esa persona vas a ser tremendamente infeliz - Aún te amo - Ahora que veo hacia atrás creo que has sido el más cabrón de todos - Espero que no te partas la madre con esa persona - Sí, ella te dejó por otro - Perdóname por haber sido tan intensa - Tienes todo el potencial para ser mi mejor amigo, lástima por lo que pasó antes - Qué triste que ya no eres mi mejor amigo y creo...

Ojos que no ven, neuronas que no hacen sinapsis y corazón que no sabe que debe sentir

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O lo que es igual al fenómeno "Soy tu fan" (Once TV, 2010) Me tiré al suelo, me hundí en la depresión, canté las canciones más tristes, se me hincharon los ojos de tanto llorar, todo eso mientras me preguntaba ¿por qué? ¿Por qué si soy cagada, bien parecida, inteligente, linda, con valores, de buen corazón, con un futuro prometedor, de mente abierta y además tengo en común con él 1, 2, 3,4, 10, 20 cosas, no soy la persona para él? Primero pensé que podría ser que lo intimidó mi físico espectacular (ja), o que no soy suficientemente intensa (ja ja) o quizá que soy no patana (éste sí es tema para otra entrada). (No se deje engañar, este post no habl a de él) Y después de pensar y pensa y pensar, lo que vino a mi cabeza fue, "¿Cuántas veces yo he conocido a personas de buen corazón, cagados, bien parecidos?"...y mis ojos no los ven de la forma en que deberían (ah qué ojos tan pendejos) y entonces mi cabeza, o más bien mis neuronas no...

Cuando algo se rompe...

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Cuántas veces nos pasa que cuidamos con recelo algo, un objeto favorito (sea cual fuere) y sin importar eso termina rompiéndose frente a nuestros ojos. Aunque tratemos de repararlo ya nunca será igual . Es más, aunque parezca "que no le pasó nada" su esencia ya jamás será la misma y siempre tendremos presente que alguna vez se rompió. Lo mismo pasa con cualquier tipo de relación -amistosa, amorosa e incluso laboral, pero hueva hablar de esta última-. Una vez que una palabra, una actitud o un hecho "quiebran" la relación, es difícil volver atrás. Se podrá decir que se está bien, fingir que no pasa nada, pero para quien sufrió "la ruptura" (la amiga, la stalker, la novia), las cosas no volverán a ser iguales. La imagen de la contraparte siempre estará rota y aunque no lo queramos, el resentimiento estará presente con cada actitud que nos recuerde el momento en que todo se derrumbó. Y entonces es cuando me digo, ¿qué caso tiene guardar...

Fábrica de sentimientos

¿Los sentimientos nacen o se fabrican? ¿De dónde vienen, de una primera impresión o uno se los va inventando? En este último par de días me di cuenta que en mi caso, lo que siento prácticamente me lo invento. ¿Cómo es eso de inventar lo que siento? Pues sí, mi necesidad de no sentirme sola me hace “colgarme” de cualquier ventana de oportunidad que encuentro. Para explicarme mejor un ejemplo. Sujeto A muestra cierto interés en mí, aunque yo ya  conocía a Sujeto A desde hace tiempo no es hasta ese momento en que me digo: pues no está tan mal, pues tiene x o y virtudes, pues es algo chistosón y así voy sumando las cualidades hasta que me convenzo de que me gustaría estar con él. El problema es que me enamoro de mi idea y no de la realidad, y bajo este concepto creo que me podría enamorar de casi cualquier hombre que se cruce en mi camino. Con esto no quiero decir que esa persona no sea un buen partido y tenga toda una serie de cualidades, sino que a ciencia cierta no ...

Lo que creo que necesito de un hombre

Hace un poco menos de 3 años estaba sentada con una amiga en medio de la aburrición y comencé a hacer una lista de lo que me gustaría que tuviera mi hombre ideal, a pesar de que los requisitos son bastante sencillos, a la fecha aún sigo reclutando candidatos. Requisitos: Tener bonita sonrisa Gusto por los animales (sobre todo los perros) Gusto por los niños (no del tipo de gusto que sentía Michael Jackson, sino poder cuidarlos, querer tenerlos) Afición por los deportes (principalmente el soccer y de preferencia no apoyar al Cruz Azul, Necaxa o América) Tener buen sentido del humor y evitar el miedo de ser simple y tonto (yo soy de las personas más tetas que conozco) Hacer cosas fuera de lo común. Ser amante de los viajes y de las nuevas experiencias. Tener buen diente. Poseer habilidades para el arte (especialmente la música) No fumar (yo ya escogí mi adicción y es el alcohol) Tener la mente abierta (odio a la gente cuadrada) Que no me juzgue por lo que visto, hago o ...

Temporada de limpieza

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Ayer mientras estaba en mi estado “miserable” platiqué con un amigo par contarle mis penas y sólo pudo contestar “Ay, Isa”. Las siguientes palabras que recuerdo de su conversación fueron que yo debía tener más garra, que me la paso diciendo “me la volvieron a hacer” y no, quien se la vuelve a hacer una y otra vez soy yo. Ayer también me cansé de tener la cabeza agachada y de decir sí a todo y aceptar condiciones que no son las mejores para mí por x o y circunstancia. Ante tanta frustración en mi vida, me di cuenta que es tiempo de limpiarla. Todo el mundo dice que la vida es muy corta y que hay que aprovecharla al máximo, pero por imposiciones sociales nos la pasamos ateniéndonos a situaciones que no nos permiten realizarlo. Que si el trabajo no nos gusta, hay que quedarnos porque habla mal de nosotros que nos cambiemos tan rápido, además hay cientos de millones de presiones financieras, que si la renta, que si las salidas, que si la vida misma es una presión financiera...

Good Luck Isa

Siempre he pensado que tengo buena estrella. Durante mis 25 años de vida he tenido buena suerte prácticamente en todo: resolver problemas, tener dinero para pagar lo que necesito, encontrar trabajo, en todo menos en una cosa…el amor. No sé por qué, pero desde que tengo uso de razón nunca he tenido suerte para ese tema (ni siquiera en mi único noviazgo). Pero lo que sí puedo afirmar y prácticamente garantizar, es que le doy buena suerte a mis “parejas”. Me empecé a dar cuenta de esto la primera vez que corté con mi ahora ex novio. Durante los 3 años que llevábamos de relación le había ido bastante bien en general. En el primer mes después de haber cortado se fue al primer extraordinario de su carrera, chocó dos veces y su papá estaba a punto de correrlo de la casa. Regresamos y todo volvió a la normalidad. Años después me di cuenta que mi mala suerte, se convertía en buena suerte para otros. Sobre todo para aquellas personas con las que yo salía y acababan de terminar una r...